Sobre mi salario emocional

Ayer, después de una larga jornada, entre ser madre de un niño de 4 años y profesional, tipo 8 pm aprovechando que a esa hora en época de verano hay luz del día, me encuentro con otra mamita trabajadora (creo que todas las madres deberíamos tener ese titulo) en el parque con nuestros hijos, así como si fuera una conversación trivial, haciéndonos la típica pregunta del día “¿que tal tu día?” . Sonando incluso mecánica y automática; Sentadas en apariencia relajadas mirando a nuestros hijos, esta mamita levanta los hombros y con cara un poco larga dice: Bueno ¡bien!, mucho trabajo y un poco cansado. 

En mi caso, fue respirar un poco y analizar a consciencia realmente cómo fue mi día, me tome el momento disfrute de esa inspiración, quise ver cómo me sentía y sentí una inmensa satisfacción. Sin necesidad de juzgar a mi interlocutora. 

A pesar de ser un día donde mi ordenador se estropeo, mi moto se apago, sentir la frustración ser consciente de ella tomar la decisión de seguir adelante aceptando y dejando fluir mis emociones. Reunirme con varios colaboradores donde estamos trabajando diferentes proyectos desde el Self – Management, sentir que hay una conexión y compromiso increíble para seguir avanzando.

Ir a recoger a mi hijo en otro sitio por que ya son vacaciones, ocuparme de el al medio día, tener una inundación en casa, no tener tiempo para descansar cinco minutos, comer volver a salir con mi hijo, dejarlo con la persona que me lo cuida para ir ha hacer un voluntariado de Coaching con una mujer emprendedora y recibir la mas grande de las enseñanzas al escucharla, ver como yo desde el Coaching le estoy aportando en su avance. Volver a casa, ver a mi hijo atenderlo y salir a jugar con el y verme con mi amiga.

A pesar del cansancio físico, llego a la conclusión con esa pregunta tan de cajón y tan poderosa al mismo tiempo, que a pesar de las adversidades, hacer lo que hago hoy me da la mayor de las grandes satisfacciones y uno de los salarios emocionales mejor pagados que podría tener.

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Me inspire a escribir este articulo gracias a esta imagen que me apareció LinkedIn, por que me vi identificada, pues soy de esa generación o por lo menos así lo siento yo, que estamos disfrutando o sufriendo estar en medio de la generación X y los Millenials, me siento super identificada con las dos y tu, ¿en que momento de tu vida y salario emocional te encuentras? ¿Qué crees que hace que sientas ese vacío? ¿Cómo podrías avanzar?

Liz Otalora

Coach y Mentora Profesional.

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